Pide antes del 14 de octubre para tenerlo en Halloween · Envío gratis
Inicio / Ideas / El médico que llamó a las 3:33 (relato de terror para leer con la luz apagada)

El médico que llamó a las 3:33 (relato de terror para leer con la luz apagada)

18 de septiembre · Celebra

*Relato 1 de la serie "Historias para Halloween". El vídeo está en nuestro TikTok e Instagram. Aquí, la historia entera.*

El médico que llamó a las 3:33

En 1348 la peste llegó a un pueblo del que ya no queda ni el nombre. Llegó en un carro, con las telas, y en dos semanas había una cruz de cal en una de cada tres puertas.

Entonces apareció él. Nadie lo vio llegar. Solo se oyó, la primera noche, el golpe seco de un bastón contra la madera. Tres golpes. A las tres y treinta y tres.

Quien abría se encontraba con una figura alta, cubierta con una capa negra hasta los pies y un sombrero de ala ancha. Y una máscara de cuero con un pico largo, curvado, como el de un cuervo, y dos cristales redondos donde deberían estar los ojos. Dentro del pico, decían, llevaba hierbas para no respirar el mal.

No hablaba. Entraba, se acercaba al enfermo, le ponía la mano enguantada en la frente y se marchaba.

Y el enfermo dejaba de estar enfermo.

Al principio el pueblo lo bendijo. Hasta que alguien se fijó en que el médico solo visitaba casas con la cruz de cal. Y en que, de las casas que visitaba, nadie salía a la mañana siguiente. Ni enfermo, ni sano. Nadie.

La última noche de la peste, la mujer del molinero se negó a abrir. Oyó los tres golpes. Oyó el bastón bajar los escalones. Y cuando por fin miró por la ventana, el médico estaba parado en mitad de la calle, con la máscara girada hacia ella. Quieto. Esperando.

A la mañana siguiente la peste había desaparecido del pueblo. Y también el médico. Solo dejó, en el escalón de la casa del molinero, la máscara.

Dicen que la máscara sigue existiendo. Que pasa de mano en mano. Y que quien se la pone en la noche de Halloween oye, a las tres y treinta y tres, tres golpes en la puerta.

Esta semana alguien ha visto una igual en un balcón de tu calle.

Cómo montar esta escena en tu casa

Es la más fácil de todas y la que más impresiona en la puerta o en el pasillo. Hace falta:

  1. La máscara y la capa de médico de la peste: es el personaje entero. La máscara de cuero con pico, la capa con capucha y el sombrero. Talla única y se pone en un minuto. Quien abra la puerta se lo encuentra de frente.
  2. Velas LED en el suelo del pasillo, una cada medio metro, hasta la puerta del fondo. Sin llama, con pilas, y parpadean como las de verdad. Es la luz que hace que la máscara dé miedo.
  3. Tela negra rasgada en la ventana o en el marco de la puerta, para que el fondo sea negro y solo se vea el pico y los cristales.

Truco: que el "médico" no hable ni se mueva. Solo que esté ahí cuando se abre la puerta, y que gire la cabeza despacio. Es lo que hace que la gente grite.

Y si alguien pregunta la hora, siempre son las tres y treinta y tres.

Ver la colección de Halloween Más ideas como esta

Lázaro · el funerario